Intención y concepto Magia Flamenca reune algunas de las máximas figuras del flamenco en un ambiente innovador, presentando toda la envergadura del flamenco: El baile tradicional contrasta con su evolución más reciente, el baile en solitario será enriquecido por escenas interactivas donde se unen o compiten dos, tres y más bailaores entre ellos. Los más diversos estilos se dan un „mano a mano“: De la solemne soleá y sigueriyas pasando por la granaína, los alegres tangos, bulerías y alegrías hasta escenas compuestas con ritmos libres, creando una nueva visión de diálogo: Se insierten escenas tipo „pregunta y respuesta“: El guitarrista improvisa sobre un tema rítmico y musical, trabaja sobre ello, hasta encontrar uno que le sirve para luego ofrecerlo a un
bailaor, que, a su aire, jugandolo con sus pies, cambia el ritmo y lo pasa al percusionista. Estos juegos pregunta y respuesta, conocidos de la música jazz e hindú, aportan aquí una frescura improvisada en el flamenco; y a la vez precisan coordinación y también estos artístas capacitados para no caer en una monotonía repetitiva, sino para crear momentos mágicos, estimularse
uno al otro, superando a si mismo, buscando nuevas formas de comunicación entre ellos y también con el público. Y los coros que se emplean con frecuencia sirven para profundizar los sentimientos tanto de alegría como de | | desarrollar una
nueva forma de solea, para dar dynámica, ritmo y enlace entre las escenas, pero también se escucharán unas magníficas voces en solitario muy cerca del público y con un cenital, intensificando las expresiones... Las escenas han sido desarrollados específicamente para Magia de Maestros, como la introducción orchestral y escasos movimientos del joven y puro bailaor en penumbra hasta
el primero estallo de energía, de repente sostenido por las guitarras y seguido por coros que sorprenden por su suavidad y belleza pocas veces vistas en una seguiriyas. En otros momentos del espectáculo, los artistas van a salir en ropa de calle junto al escenario, cogiendo ellos mismos una tarima de un intenso rojo, entrando en competición; son jóvenes que se
estimulan para demostrar su fuerza; y a palo seco, pero con cantes, las espéndidas bulerías de Cádiz, empiezan a medir su fuerza. Hasta los guitaristas bailan, y todo tiene el vigor, la alegría y espontaneidad de un biz. Pero no están celebrando el fin de fiesta, sino dando un sabor „en directo“ con ciertas coreografías coordinadas que hacen subir la intensidad cada vez
más alta y dando el paso hacia la última escena todavía más llena de energía, donde los artistas juegan uno por uno con un tema rítmico que finalmente será compartido por todos a la vez y lleva a la última y más fuerte erupción de energía antes de bajar el telón... |